jueves, 9 de marzo de 2017

Reconocer que hay un problema y aceptarlo

Después de saber que lo que me pasaba era por algo mas profundo fue un caos emocional muy fuerte que se convertía en problemas físicos también.

Comencé de inmediato con tratamiento para esa depresión mayor, porque esa enfermedad me estaba llevando además de una anorexia nerviosa, a una raya de la bulimia y a casí nada de crisis psicóticas; comencé de la mano de un especialista a fin de ayudar a mi cerebro a relajarse, descansar y ayudar con el medicamento a producir serotonina ya que esta controla las emociones y así poder tener la fuerza y la cabeza necesarias comenzar el proceso más difícil... el reconocer el problema y aceptarlo.

No es nada fácil aceptar que vives toda tu vida regocijandote por rescatar a los demás, porque (segun yo) sus vidas te importan mas que la mia (cosa que así era para mi), el quedar bien con todos, el tratar de controlar las vidas de los demás, el temor al rechazo y más aún, resolviendo las vidas de los demás pero cuando llega el momento de resolver mi propia vida entro en pánico y deseo que alguien como yo llegue y tome esas decisiones, por muy sencillas que estas puedan ser, me generaban (aun lo hacen) miedo, angustia y ansiedad por no poder controlar lo que pudiese pasar con esas decisiones, ya sean buenas o malas.

Hoy acepto que soy codependiente, que genere hábitos autodestructivos sin notarlo, como decía, esos malos habitos me daban cierto placer que no me parecía malo, me hacía darle la vuelta a mis propias circunstancias para ocuparme de las de los demás y eso era relajante en cierto punto "hay alguien peor que yo, le ayudaré" decía. 

Reconozco que he tenido amistades tóxicas también, y no porque ellas hayan sido malas, creo que nunca falta un roto para un descocido; pero me enfrasque tanto en ellas, en rescatarlas, en ser su soporte y lo hice hasta que me quedé vacía y esas personas simplemente se iban, lógico, obtienen su bienestar y adiós gracias que Dios te bendiga y a ver como salgo yo de mi problema.

Tampoco aceptaba que estaba con ciertas personas por años añisimos~ no porque me cayeran bien, tampoco me caían mal, ni porque necesitaran ser rescatadas, lo hacía porque recibía "limosnas" emocionales; hasta cierto punto me llenaban, me llamaban para alimentarme, para comprarme cosas, para acompañar, para que escuchara a cambio sus superaciones, sus aspiraciones... He de decir que nunca he sido una persona envidiosa, al contrario, escuchar que eran (y espero que aun sea así) felices, personas que estan creciendo, viviendo, divirtiendose me da un gran gusto!!!! Lo que me hacía sentir chiquita era el "yo más que tú"; es decir, si yo cuento que tengo un internet más rápido ellas suelen decir que su compañía de internet es mejor; si digo que quiero poner una papeleria ellas dicen que siempre ha sido su sueño tener una papeleria más grande, que lo que yo pudiese contar no es nada con lo que ellas tienen para decir que suponen ser más importantes; sip, con todo y eso ahí seguía, aguantaba el que me dijeran que porque "tengo más amistades" las he dejado de lado, cuando yo sabía que era lo contrario, buscaba, iba hasta el trabajo, llamaba, esperaba... aún así me disculpe!!!! Asumí los sentimientos de los demás, no tenía porque hacerlo, sin embargo lo hice porque pensé en aferrarme a esas personas por esa limosna que recibía. No creo que sean personas malas, son personas que piensan mucho, demasiado en ellas mismas, tanto que lo demás no importa y eso las ha ayudado a salir adelante, les funciona y eso esta bien también.

Tan mal estaba que no podía ver a las verdaderas amistades que estah ahí, que lo material que llegaban a darme me lo daban desde el fondo de su corazón y con todo el amor del mundo; yo no me sentía merecedora de ese afecto... sin embargo ahí siguen conmigo, no tratando de rescatarme ni dandome limosnas, sino mas bien acompañando y dando ánimos y fortaleza.

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